Insomnio (X)

Lunes: El divorcio entre las demandas sociales reales y las expectativas de las élites que diseñan los destinos del país (gobierno, medios, empresas, etc.) se expresa con fuerza en el debate por la seguridad. Inseguridad es un concepto demasiado amplio, demasiado vago, a esta altura la palabra expresa una simplificación excesiva que impide abordar seriamente el debate. ¿Qué tipo de hechos y situaciones se incluyen en la idea de inseguridad? ¿La violencia intrafamiliar pertenece al universo de la inseguridad? ¿Y la discriminación? ¿Y los estallidos sociales? ¿Y los piquetes? ¿Y los conductores alcoholizados? Me refiero a lo que entiende esta sociedad por inseguridad, no de su definición semántica. Ya no es posible hablar simplemente de “Inseguridad“. Los medios toman de la vida cotidiana de la gente común una serie de hechos violentos e indeseables, los agrupan engañosamente bajo ese título y después llevan a cualquier persona más o menos famosa o con cierto grado de responsabilidad institucional a debatir en T.V. sobre lo que aparentemente forma parte del mismo universo; y así legitiman, aunque sea parcialmente, discursos banales, frívolos y berretas. Hasta ahí todo se atiene a las reglas de juego del mundo del espectáculo, de la industria del entretenimiento, el problema empieza cuando el Estado se deja llevar por ese tipo de discurso simplificador y banal, por ese Reality Show, por esa puesta en escena casi ficcional, y las autoridades se paran a debatir en ese plano en lugar de ocuparse de los miles de obstáculos de corto y largo plazo que tiene esta sociedad para desarrollarse y mantener cierto grado de civilización.
La “inseguridad” no es, de ninguna manera, una sensación, pero tampoco es un problema único, es un título que le ponen los medios a un conjunto de hechos violentos que la sociedad sufre y, con razón, teme cada vez más. Mientras sigamos entendiendo el fenómeno con la lógica simplificadora que le sirve a los medios para producir sus shows no vamos a avanzar demasiado en una solución. Hay que dejar de ser funcional al show y ponerse a laburar. Corta la bocha.

Ivo y Conejo

Martes: Una nueva entrega de la ya tradicional Cadena Nacional le pone un poco de color a esta tarde aburrida de martes. La Presidenta de la Nación no parece ser una persona muy tolerante a las frustraciones y evidentemente quedó afectada por la escasa convocatoria (20 personas contando los mozos) y el nulo impacto que tuvo su discurso en la Asamblea de la ONU, en donde no dejaron entrar a la comitiva de aplaudidores que suele festejarle los desvaríos a cambio de sueldos que Ella paga con el dinero de los demás. La idea de exportar relato no prosperó y la exitosa abogada no pudo ocultar el resentimiento, acusó de delincuentes, asesinos y conspiradores a aquellos que en su última gira la obsequiaron con apenas una piadosa indiferencia, cuando ella esperaba efusivos elogios, apoyos o, por lo menos, alguna respuesta. Me hizo acordar a esos tipos que acusan de prostitutas, trepadoras y arpías a las mujeres que cotejaron cuando los abandonan o rechazan. Se llama despecho, se cura madurando.
Respecto al contenido específico del discurso no hay mucho que se pueda decir, tomar en serio lo que dijo sería absurdo. Los medios opositores se escandalizaron y sobreactuaron, pero a esta altura queda claro que este tipo de alocuciones no buscan informar a la población, ni conseguir adhesiones a los objetivos de la Patria, más bien pretenden contentar  y envalentonar a los ingenuos tele-espectadores de 6,7 y 8 y a los miles de pasantes sin secundaria completa que Máximo colocó en distintas reparticiones públicas. Básicamente se dedicó a enumerar a los integrantes del complot internacional para asesinarla: Obama, ISIS, Griesa, Paul Singer, el banco Mariva, Clarín, Merkel, la embajada de Estados Unidos, empresarios automotrices, el presidente del Banco Central, los productores de soja, tres arbolitos de Florida y cinco twiteros que le hicieron RT a Darío Gallo. También dijo que ella nunca perteneció al gobierno que la llevó varias veces en sus listas de candidatos a legisladores nacionales, el mismo que defendía en Hora Clave antes de las elecciones de 1995 y al que le votó todas las leyes en el Congreso. Y que no iba a devaluar para no licuar los aumentos en paritarias que ya licuó hace dos meses la inflación. En fin, mentiritas piadosas, excusas bastante berretas que es mejor tomar con humor como hizo Relato del Presente. A esta altura es muy difícil hacer más daño, por eso ni este discurso ni el famoso “desacato” deben ser tomados como un dato relevante de la realidad.

Miércoles: El kirchnerismo, según Asís, puede ser explicado por sus caídas y posteriores recuperaciones. Entiendo que la expresión se refiere a la capacidad del kirchnerismo para retomar la iniciativa e imponer la agenda política después de los traspiés (auto-infligidosque suele sufrir. En efecto, tras la derrota en la lucha por la resolución 125 en el año 2008, a manos de su vicepresidente Julio Cobos, el gobierno rápidamente retomó el control de la agenda a partir de la estatización de las AFJP y de la lucha simbólica contra Clarín. En 2009, tras perder las elecciones legislativas y el control del Congreso, la ley de medios y la Asignación Universal por Hijo le devolvieron al kirchnerismo la iniciativa política. Cuando en 2010 todo parecía indicar el camino hacia un fin de ciclo, el fallecimiento, tan oportuno como irresponsable, de Néstor Kirchner, le permitió al FPV reimpulsar su revolución trucha completando con un mártir la reescritura mítica de la historia reciente. El último episodio de esta serie de caídas y recuperaciones empezó con la consagración papal de uno de los peores enemigos del kirchnerismo: Jorge Bergoglio, siguió con la derrota en las elecciones legislativas de 2013, la devaluación de enero de 2014, la resignación de ciertas banderas que significaron los pagos al Club de París y a Repsol y los sucesivos procesamientos del descuidista Amado Boudou; después de lo cuál el fallo inexplicable y grotesco de Griesa le devolvió al partido de gobierno la posibilidad de escribir un capítulo más del famoso “relato” del que tantos réditos obtuvo. Ahora, sin posibilidades de reelección y sin un candidato que le permita seguir en el poder, el kirchnerismo a un año de las elecciones presidenciales sigue marcando solito la cancha de la política argentina. Pero detrás de cada una de estas recuperaciones del kirchnerismo se esconde una manifiesta incapacidad de toda la oposición para capitalizar los ya innumerables errores, más allá de las chicanas televisiva y los fragmentarios triunfos electorales menores (intendencias, legisladores, plebiscitos, etc.). Esta incapacidad desnuda una seria carencia de propuestas alternativas, los políticos opositores confunden agenda política con agenda mediática y se conforman con diagnosticar y analizar la realidad en programas televisivos de cable, como cualquier analista político, y se limitan proponer políticas imprecisas, ambiguas y demagogas en sus discursos públicos. La clase política argentina nunca superó la crisis de 2001 y no se anima a abandonar la corrección política y la demagogia, por eso dudo de su capacidad para gestionar el Estado devastado que nos dejaron las últimas 4 generaciones políticas. Tal vez sea hora de hacer autocrítica y decir que no podemos seguir gastando más de lo que producimos, pero creo que esta sociedad todavía no está preparada para hacer esto.

Jueves: Leo un artículo de Gabriela Adamo, ex directora de la Feria del Libro, en la revista Anfibia. Es un buen texto sobre el mercado del libro latinoamericano, despojado del melindroso prejuicio contra los mecanismos de mercado del que suelen hacer gala ciertos referentes de la industria editorial. Adamo construye una ocurrente metáfora vial para expresar los obstáculos que enfrenta la circulación de libros por este supuesto mercado: «Son como una red de autopistas sobre las cuales se mueven nuestros productos; algo así como las capas de hormigón asfáltico a las que no les prestamos atención mientras manejamos, hasta que aparecen los baches o desembocamos en un huella de tierra. Pero para que el movimiento sea fluido, no alcanza con tener rutas.» ingenioso y verosímil; y después, básicamente dice que el mercado que cree poseer la industria (unos 400 millones de lectores potenciales) no existe, por las bajas tasas de lectura, el desconocimiento de los sellos chicos y la incapacidad para captar ese mercado potencial. Hasta ahí el diagnóstico bastante acertado. Pero Adamo empieza a hacer agua cuando explora estrategias, políticas e iniciativas creativas para superar estas dificultades, habla de stands compartidos en ferias, de asociaciones y cámaras, newsletters, catálogos compartidos y otro tipo de prácticas que en realidad se vienen llevando a cabo desde hace más de 25 años. Adamo es una persona muy capaz, pero tras su diagnóstico, arriba a fórmulas anacrónicas y desgastadas que no tienen nada de creativas y novedosas. El texto revela, en definitiva, la incapacidad, no de Adamo que es sólo una referente respetable del sector, si no de toda la industria para actualizar sus paradigmas y poner el foco en la circulación de contenidos en lugar de ponerlo exclusivamente en el mero comercio de mercancías. Es un camino que ya recorrió la música (y no por ello desaparecieron los discos ni se empobrecieron los artistas) y que están recorriendo las industrias cinematográfica, de videojuegos y televisiva, experiencias que se podrían aprovechar. Adicionalmente se podría pensar en algo un poquito más arriesgado e innovador que un newsletter, algo como esto.

Viernes: La aparición de los Clarín truchos de La Cámpora armó un revuelo tremendo. La agrupación de militantes favorecidos con empleos públicos generosamente remunerados, repartió diarios con noticias fechadas en un futuro no muy lejano parodiando a Clarín. Los diarios apócrifos presentaban de forma amigable una Argentina apocalíptica bajo la presidencia de la oposición. Es previsible que una iniciativa militante de este tipo por parte de una agrupación con altísimos niveles de rechazo por parte de la sociedad irrite tanto, pero creo que se sobreactúa la indignación y se le otorga demasiada entidad a la iniciativa. Después de todo no es la primera vez que vemos tapas de Clarín distorsionando la realidad para que se vea mejor de lo que parece, el propio diario lo hizo entre 2003 y 2008, mientras duró su sociedad con el kirchnerismo; aquí hay algunos ejemplos:

Clarín 2003/08

Sábado: No estoy de acuerdo con aquellos que, tras la renuncia de Fábregas a la presidencia del BCRA, se esmeran en presentar al banquero mendocino como un funcionario valioso y racional. Su gestión al frente a la autoridad monetaria fue bastante peor de lo que pretenden mostrar algunos medios y analistas opositores: el valor del dólar pasó de $6,38 a $8,43, la inflación pasó del 25% al 40% anual, las reservas bajaron de 32.000 a 28.000 millones de dólares, la tasa de interés trepó al 30% anual y, si bien bajó el ritmo de crecimiento de la base monetaria, se siguió financiando con emisión el creciente déficit del Tesoro. Si estos números alcanzan para mostrar una gestión decente no sé qué habría que hacer para que la gestión sea considerada mala.
Antes de ser presidente del BCRA, Fábregas fue presidente del Banco Nación, pero además viene de una larga relación con Kirchner, durante la cuál asesoró a Lázaro Báez, le refinanció deudas y gestionó el sobreseimiento de Oyarbide a Kirchner en una de las causas por enriquecimiento ilícito. Ningún santo.
Hemos llegado a un punto en el que basta pelearse con un sector para que el sector opuesto olvide y perdone cualquier prontuario. Ahí están Massa, Cobos, Solá, Alberto Fernández, Lavagna, Redrado, Losteau y decenas de ex kirchneristas convertidos de repente en referentes de la calidad institucional, adalides en la lucha contra la corrupción y garantes de “el país serio” que la sociedad reclama. Sin dudas el kirchnerismo tiene lo suyo, pero los medios opositores tienen su grado de responsabilidad en la construcción de una clase política tan berreta.

Domingo: Termina un fin de semana lleno de sorpresas. El sábado, por la última fecha del Rugby Championship 2014 los Springboks le ganaron inesperadamente a los All Blacks y Los Pumas a los Wallabies. En las elecciones brasileras el candidato social-demócrata Aécio Neves entró al ballotage con Dilma cuando todo hacía suponer una victoria de la candidata oficial en primera vuelta o una segunda vuelta con Marina Silva. Las condiciones climáticas favorecieron a Boca en el superclásico argentino y si no hubo sorpresa en el resultado fue gracias al árbitro Vigliano que hizo todo lo posible para que River no pierda, una casi sorpresa.
Espero infructuosamente una sorpresa para mí, el Quini 6, una herencia sin dolor por la muerte de algún tío desconocido de Italia, un llamado para hacerme una oferta laboral, lo que sea. Pero el fin de semana agoniza, anochece lenta y silenciosamente en la ciudad, la penumbra devora con paciencia los despojos del domingo y parece que no habrá sorpresas para mí. Por ahora no.

Eso fue todo, no más insomnios.
Buena semana

Un Comentario

  1. Leonardo Roia Mecchia

    Disculpe, el fin de semana termina el día sábado. El domingo es el primer día de ella. Por algo todos los calendarios comienzan de esa manera. De onda. ¡Ah!, muy buena síntesis de la semana en Peronia. Nunca menos.

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